«Serán una sola carne» 2/9
- Detalles
- Categoría: El Matrimonio en la Sagrada Escritura
El P. Luis Sánchez Navarro, DCJM, catedrático de Nuevo Testamento en la Universidad Eclesiástica de San Dámaso (Madrid, España), define los dos primeros capítulos del libro del Génesis como «los cimientos sobre los que está construida toda la revelación». Ambos apartados enseñan lo mismo, pero están estructurados de manera distinta. Por eso, el P. Luis ha querido dedicar este programa a la explicación del segundo capítulo que arranca con la creación del hombre. Seguiremos conociendo las características que Dios pensó para el hombre antes de la caída de Adán. El P. Luis, para sacar fruto abundante, recomienda leer estos dos capítulos, que marcan la historia del hombre, de forma continua, para visibilizar mejor las características que definen cada uno y su relación entre ellos.
Para más información sobre este tema, consultar: «Retorno al principio. La revelación del amor en la Sagrada Escritura». Por Luis Sánchez. Editorial Didaskalos.
Último podcast
-
Comenzamos este bloque de «Un ancla en la tormenta» examinando las virtudes teologales, que recibimos como don gratuito en el bautismo, y sin las cuales no podremos alcanzar nuestra meta de ser santos. D. Tomás Trigo Oubiña —doctor en Teología Moral, especializado en las virtudes, y profesor jubilado de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra (Pamplona, España)— explica que la virtud teologal de la fe, una de «Las virtudes fundamentales», se basa en un testigo en quien podemos confiar: Dios mismo. Es una iniciativa divina, a la cual cada hombre debe responder, asintiendo a la verdad revelada por Dios en la persona de Jesucristo. Esta disposición de apertura es esencial y solo se da cuando uno la quiere tener y humildemente acepta creer en lo que no entiende, pues la fe es un misterio que no se agotará por la inteligencia humana. Por último, recorrerá las características de la fe, que son su universalidad, su necesidad para la salvación, y su orientación hacia la caridad, sin la cual está muerta. Teniendo tan grandes tesoros en vasijas de barro, debemos cultivar nuestra fe, buscando oportunidades para formarnos, sobre todo en la familia y con el Catecismo de la Iglesia Católica.
VER TODOS LOS
PODCASTSESCUCHA Y DESCARGA 


