Banner Hacia lo alto

Los santos nos invitan a elevar la mirada «Hacia lo alto», hacia el Cielo, hacia Dios. Nos invitan a no quedarnos en lo que el mundo nos ofrece, sino a poner nuestro corazón en los bienes eternos y verdaderos. La subida a esta cima puede costarnos esfuerzo, pero merece la pena. Los Siervos y Siervas del Hogar de la Madre nos presentan en este programa las vidas de aquellos que ya han alcanzado la meta y que nos invitan a mirar «Hacia lo alto».

 

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En este «Hacia lo Alto», la Hna. Rachel Hernández—Sierva del Hogar de la Madre— nos presenta la vida del famoso pianista judío Hermann Cohen.
Su talento lo llevó a viajar por toda Europa y a sumergirse de lleno en el mundo de la fama, las fiestas, la adicción y la revolución política. Sin embargo, a pesar de todo el éxito y los placeres que este mundo le ofrecía, Hermann nunca estaba feliz, pues experimentaba una sensación de vacío que nada ni nadie podía llenar. Así estuvo hasta una noche, en la que, tras una bendición con el Santísimo Sacramento, su vida cambia por completo, pues experimenta por primera vez lo que él llamaba: «una extraña sensación, un alivio desconocido». A partir de este encuentro con Jesús Eucaristía toda su vida empieza a girar en torno a Él, llegando a ser sacerdote carmelita y dedicando su sacerdocio a promover de forma especial la Adoración Nocturna del Santísimo Sacramento.

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Carlo Acutis y la Eucaristía

En este «Hacia lo alto», la Hna. Sara Mª Jiménez, Sierva del Hogar de la Madre, presenta la vida de Carlo Acutis, joven ciberapóstol italiano. Fallecido a los 15 años, Carlo no perdió el tiempo de su corta vida, hasta el punto de poder decir: «No tengo miedo a morir porque no he malgastado ni un solo momento de mi vida en aquello que no agrada a Jesús». Desde muy pequeño, su corazón rebosaba de amor por Jesús Eucaristía, arrastrando tras de sí a su familia y amigos. Nunca perdió de vista su meta: el Cielo. Y llegó allí, como él mismo explicaba, a través de una «autopista»: la Eucaristía.

San Damián de Molokai y la Eucaristía

En este «Hacia lo alto», y con la vida de San Damián de Molokai, el P. Luke DeMasi —Siervo del Hogar de la Madre— nos recuerda que la verdadera y única fuente de todo apostolado es la Eucaristía.

El Padre Damián fue voluntariamente a Molokai por amor a las almas de los leprosos. Nadie quería acercarse a ellos por miedo al contagio, pero este sacerdote, preocupado por la vida espiritual de estos pobres enfermos, los asistió hasta entregar su propia vida. Las fuerzas las sacaba de una fe firme en que la Eucaristía es Jesús, el Hijo de Dios, presente y vivo.

Los mártires de Abitinia y la Eucaristía

En este «Hacia lo alto», la Hna. Sara Lozano —Sierva del Hogar de la Madre— nos relata la heroica muerte de los mártires de Abitinia, víctimas del sangriento reinado del emperador romano Diocleciano. Solo querían celebrar la Misa dominical. Pero les fue negado este derecho y, torturados para apartarlos de la Eucaristía, prefirieron morir por Cristo que vivir sin Él. Pidamos por su intercesión la fortaleza de vivir con valentía nuestra fe en toda su integridad.

San Juan Pablo II y la oración eucarística

En este «Hacia lo alto», el P. Luke DeMasi —Siervo del Hogar de la Madre— vuelve a hablarnos de San Juan Pablo II y del amor eucarístico que empapaba todas sus obras, palabras y vida. ¿De dónde sacó la fortaleza para perseverar tantos años cargado con la cruz de Cristo, el sufrimiento de los hombres y los ataques de los enemigos de Dios? ¿De dónde sacó la fortaleza para mantenerse íntegro acosado entre los lazos de tantos intereses políticos que le rodeaban? Eran las horas en silencio pasadas delante de Jesús Eucaristía las que le instruían y alimentaban desde lo alto..

Anne-Gabrielle Caron y la Eucaristía

El 12 de septiembre de 2020, fiesta del Dulce Nombre de María, se abre la causa de beatificación de Anne-Gabrielle Caron. En este «Hacia lo alto», la Hna. Estela Morales —Sierva del Hogar de la Madre— nos presenta la conmovedora vida de esta niña francesa que, sufriendo hasta morir de cáncer, aceptó la invitación de un sacerdote para ofrecer sus sufrimientos, en unión con Jesús, por la salvación de las almas. Anne-Gabrielle falleció poco tiempo después de haber recibido su Primera Comunión. Había dicho: «Lo que realmente me hace feliz es recibir a Jesús».

Little Nellie of Holy God

En este «Hacia lo alto», el P. Luke DeMasi —Siervo del Hogar de la Madre— nos presenta la historia de una niña cuyo deseo de recibir a Jesús en la Eucaristía mueve al mismo S. Pío X, papa, a rebajar la edad requerida para la primera comunión. En estos momentos en que se nos está dificultando la recepción de los sacramentos, Jesús sigue deseando ardientemente entrar en nuestras almas, en nuestras vidas, en nuestros corazones, y a las almas sencillas y atentas a Él, parece gritar desde el sagrario: «¡Déjame salir!», para irrumpir con toda la gracia de su amor en nuestros corazones. Dejémosle entrar. No dejemos que las circunstancias que podamos atravesar en el tiempo nos hagan olvidar a Aquel que nos espera en la eternidad.

Sta. Teresa de Calcuta y la Eucaristía

Santa Teresa de Calcuta, la santa «de los más pobres entre los pobres», conocida y amada por todos, es también modelo del amor desinteresado por la humanidad que brota de la fuente del Amor de Dios presente en la Eucaristía. Ante la propuesta de reducir el tiempo de oración de sus misioneras para atender con mayor dedicación a tantas miserias de los pobres, causó admiración al defender con firmeza la necesidad propia y de sus hermanas de pasar mucho tiempo ante Jesús Eucaristía. En este «Hacia lo alto», la Hna. Rachel Newton —Sierva del Hogar de la Madre— nos revela de dónde brotaba la increíble fortaleza de esta gran santa de nuestros tiempos.

S. Pío de Pietrelcina y la Eucaristía

En este programa de «Hacia lo alto», el P. Luke DeMasi —Siervo del Hogar de la Madre—nos da unas pinceladas sobre la figura de S. Pío de Pietrelcina y su relación con el Señor en la Eucaristía. ¡Cómo celebraba la Santa Misa! ¡Cómo la valoraba! Su amor, visible incluso en su forma de mirar al Señor, le llevaba también a defender a Aquel que tanto amaba, y que está tan poco valorado incluso entre los suyos. Pidamos la gracia de un reconocimiento mayor del Señor, presente en la Eucaristía, para que, reconociéndole y amándole a Él, ¡nunca le perdamos!

Charles de Foucauld y la Eucaristía

Charles de Foucauld vivía inmerso en el egoísmo y el vicio, hasta que Dios irrumpió en la vaciedad de su alma a través de la confesión y de la Sagrada Comunión. Lo que pasó después, quedó descrito con sus propias palabras: «Desde que me persuadí de que Dios existe, no pude vivir sino para Él». En este «Hacia lo alto», la Hna. Isabel Jordán —Sierva del Hogar de la Madre— nos presenta la figura del beato Charles de Foucauld (santo inminente), un corazón eucarístico, fascinado por la espiritualidad de Nazaret.

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